La esperada película Michael, basada en la vida del icónico Michael Jackson, ha logrado conquistar la taquilla, pero también abrir una grieta dentro de su propia familia.
En el centro de la controversia está su hija, Paris Jackson, quien decidió pronunciarse públicamente con una postura crítica.
Paris Jackson arremete contra la película
A través de redes sociales, Paris fue directa al cuestionar la narrativa del filme, asegurando que parece estar dirigida a “una sección muy específica del fandom” que idealiza a su padre.
Según su versión, la historia presenta “muchas inexactitudes y mentiras”, construyendo una imagen que no refleja la realidad completa del artista.
“No fui escuchada”: su distanciamiento del proyecto
La cantante reveló que fue contactada por la producción, encabezada por Antoine Fuqua y Graham King, para aportar su visión.
Sin embargo, asegura que sus observaciones no fueron tomadas en cuenta, lo que la llevó a desligarse del largometraje.
“No me gusta la falta de lealtad. Hablé, pero no fui escuchada (…) hagan lo que quieran, pero déjenme fuera”, expresó.
Críticas a una narrativa “edulcorada”
Paris sostiene que la película presenta una versión “suavizada” de la vida de su padre, omitiendo aspectos complejos y mostrando una historia más cómoda para el público.
Aun así, dejó claro que su postura no responde a resentimiento, sino al deseo de que el legado de su padre se mantenga fiel a la realidad.
Éxito comercial vs. cuestionamientos críticos
A pesar de la polémica, “Michael” ha sido un éxito en taquilla, con una fuerte respuesta del público.
No obstante, la crítica especializada ha señalado precisamente los mismos puntos que denuncia Paris: falta de profundidad y objetividad en el relato.
El debate por lo que no se cuenta
Uno de los aspectos más controversiales es la ausencia de las acusaciones de abuso sexual que marcaron la vida del artista.
Para muchos analistas, esta decisión responde a acuerdos legales y a la intención de proteger su legado, lo que convierte la película en un homenaje “sanitizado”, centrado en su genialidad musical, pero alejado de sus zonas más complejas.




