Un profesor del Instituto de Inflamación y Envejecimiento de la Universidad de Birmingham, en el Reino Unido, aseguró que las personas podrían vivir mil años o más una vez que se logre eliminar el envejecimiento de las células del cuerpo humano. Identificado como Joao Pedro de Maglhaes, ofreció una entrevista el pasado sábado 09 de septiembre al South China Morning Post, donde recalcó que tras comprobar una teoría de 1957 que resultó exitosa en ratones, estaríamos más cerca de “la juventud eterna”.
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El biólogo estadounidense George William propuso en la década de los 50’s una teoría que explicaba que el envejecimiento humano no es más que el resultado de unos genes que se programan para ser beneficiosos durante la juventud, especialmente durante el período de la fertilidad, sin embargo, al cabo de mucho tiempo provocan la degeneración de las células y los órganos.
El secreto de la juventud eterna se llama “rapacimina”
Según el profesor Joao Pedro de Maglhaes, en caso de que el envejecimiento sea una programación dentro de nuestro material genético, cabria la posibilidad de reprogramarlo con células de algunos genes asociados a este proceso biológico, lo que permitiría suprimirlo.
Es decir que mediante la manipulación genética y con el fin de llevar a las células a un estado conocido como senescencia (que no se reproducen ni mueren), la “reprogramación” de las células de algunos genes sería posible.
Sin embargo, el microbiólogo de origen portugués comentó que hasta el momento la tecnología para detener el envejecimiento a nivel celular aún no existe, aunque se podría crear en un futuro próximo.
La idea de la “vida eterna” surgió de una calamidad
Joao Pedro de Maglhaes, microbiólogo de origen portugués, explicó que su idea surgió tras la muerte de su bisabuelo por neumonía, una de las principales causas de mortalidad durante la década de los 20’s.
Cuando el científico sufrió la misma enfermedad pulmonar en su niñez, este se curó con una simple dosis de penicilina, es así como le surgió la idea de desarrollar un fármaco para el envejecimiento que actuase de la misma manera que la penicilina, la cual podría curar las infecciones en un corto plazo.
Joao Pedro de Maglhaes explicó que para esto existe un compuesto bastante prometedor llamado “rapacimina”, el cual ya ha demostrado (en pruebas de laboratorio) que puede extender la vida útil de los ratones entre un 10 y 15 por ciento.
El académico explicó que este medicamento frena la degeneración celular en pacientes con cáncer, lo que implica un impacto en el envejecimiento, sin embargo, se ha documentado que los efectos secundarios abarcan desde hinchazón en los pies hasta mareos.
“De hecho, el envejecimiento es intrínseco a nuestra biología y a nuestro código genético, y desarrollar terapias será mucho más difícil”, finalizó Joao Pedro de Maglhaes.