Morales Martínez, de 51 años, quedó bajo jurisdicción del Distrito Sur de Florida, donde deberá responder por un cargo de conspiración para distribuir cocaína, con conocimiento o motivos razonables para creer que la droga sería introducida ilegalmente a territorio estadounidense.
De acuerdo con los registros judiciales citados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la investigación abarca una operación que habría involucrado la distribución de cinco kilogramos o más de cocaína. La estructura señalada tenía actividades en varios países de América Latina y utilizaba rutas internacionales para movilizar los cargamentos.
Las autoridades guatemaltecas también lo vinculan con la coordinación del transporte terrestre de cocaína procedente de Colombia y Venezuela hacia Guatemala. El Ministerio Público señaló que Morales Martínez habría desempeñado funciones de liderazgo al servicio de traficantes guatemaltecos.
El ahora extraditado fue detenido el 27 de agosto de 2026 en Teculután, Zacapa, durante un operativo de la Policía Nacional Civil (PNC). Su captura respondió a una solicitud de Estados Unidos para que enfrentara un proceso judicial por delitos relacionados con el narcotráfico.
La Dirección General del Sistema Penitenciario ejecutó el traslado del privado de libertad hacia la Fuerza Aérea Guatemalteca, desde donde se concretó su entrega a las autoridades estadounidenses. El procedimiento contó con la coordinación de instituciones de ambos países.
Podría enfrentar cadena perpetua
El Departamento de Justicia informó que, si Morales Martínez es declarado culpable, podría recibir una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una condena máxima de cadena perpetua en una cárcel federal.
La sentencia será determinada por un juez federal de distrito, quien deberá considerar las directrices de sentencia estadounidenses y otros factores establecidos en la legislación.
El anuncio de la extradición fue realizado por el fiscal federal del Distrito Sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones, y Miles Aley, agente especial a cargo de la División de Campo de Miami de la Administración para el Control de Drogas (DEA). La fiscal adjunta Lynn Kirkpatrick estará a cargo del proceso.
La Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia gestionó la extradición y agradeció la colaboración del Ministerio Público y de la Policía Nacional Civil de Guatemala.
Por su parte, la Embajada de Estados Unidos destacó la cooperación bilateral que permitió la entrega del señalado y reiteró que las personas vinculadas con el tráfico de drogas hacia ese país deberán responder ante su sistema de justicia.
El caso forma parte de las acciones de las autoridades estadounidenses contra organizaciones criminales transnacionales. Morales Martínez mantiene la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria.




