Las primeras piezas que regresaron al recinto son dos pinturas atribuidas al artista novohispano Cristóbal de Villalpando: San Francisco se despoja de sus vestiduras y El bautizo de San Francisco. A estas se suma el Relieve de las monjas Clarisas, todas pertenecientes a la colección permanente del museo.
El traslado fue coordinado por el Ministerio de Cultura y Deportes, que informó que las obras fueron sometidas a evaluaciones técnicas para establecer su estado de conservación antes de movilizarlas. El procedimiento incluyó revisiones de las superficies pictóricas, los lienzos y los marcos, con el propósito de identificar posibles riesgos durante el recorrido.
Debido a las dimensiones y antigüedad de las piezas, también se utilizaron materiales especializados para su embalaje y protección. Las medidas contemplaron monitoreo de temperatura, prevención de vibraciones, golpes y fricción, así como custodia de la Policía Nacional Civil durante el traslado.
Las tres obras fueron instaladas en un espacio acondicionado para cumplir un período de aclimatación de aproximadamente 15 días. Durante ese tiempo, el equipo técnico del museo realizará un seguimiento diario de las condiciones ambientales, principalmente de la temperatura y la humedad relativa, antes de incorporarlas nuevamente a las salas de exhibición.
El proceso continuará con el traslado de las siete piezas restantes que todavía permanecen bajo resguardo en el Palacio Nacional de la Cultura. Las autoridades indicaron que la movilización se realizará por etapas, de acuerdo con las características y necesidades de conservación de cada bien artístico.
Un retorno después del cierre
La devolución de las obras ocurre después de que el Museo de Arte Colonial reabriera sus puertas el 30 de octubre de 2026, tras permanecer cerrado desde enero de este año por orden judicial.
El cierre se produjo luego de las diligencias realizadas por el Ministerio Público el 29 de diciembre de 2025, dentro de una investigación relacionada con las condiciones de conservación de los bienes patrimoniales que se encontraban en el inmueble. Como consecuencia, la colección fue trasladada a distintos espacios de resguardo en la ciudad capital.
El retorno de las primeras tres piezas marca una nueva etapa para el recinto cultural, que busca reincorporar progresivamente su colección histórica a las salas de exhibición.
Mientras concluye el traslado y se cumplen los procedimientos técnicos correspondientes, el museo mantiene abierta una exposición temporal titulada 125 años de fe y devoción: Tras los pasos de Jesús, dedicada a la historia de la Hermandad de Jesús Nazareno de la Caída.
La muestra permanecerá disponible hasta el 22 de noviembre, como parte de las actividades culturales que acompañan la reapertura del museo en Antigua Guatemala.




