Hasta ahora, la herramienta solo estaba disponible como aplicación de escritorio desde su lanzamiento en enero. A partir del 7 de julio, los suscriptores del plan Max ya pueden usarla desde el celular y la web, según informó TechCrunch.
La novedad concreta es que el agente puede seguir trabajando aunque la computadora esté apagada. Podés encomendar una tarea desde tu laptop, salir a hacer otra cosa, revisar el estado desde el teléfono y encontrar el resultado listo cuando volvés. Un ejemplo que puso Anthropic: programar a las 6 de la mañana del lunes la preparación de un informe para un cliente; Claude revisa correos, transcripciones y noticias recientes, arma el documento y deja el email de seguimiento redactado pero sin enviar. Vos lo revisás con el café en la mano.
Anthropic quiere que Cowork funcione como un colaborador administrativo que trabaja en el fondo, puede moverse entre dispositivos y pide intervención humana solo cuando surge una decisión que el usuario debe tomar. La aplicación de escritorio se mantiene como el lugar para trabajo profundo, donde el agente accede a archivos locales y al navegador. En web y móvil, el chat y Cowork estarán unificados, y los proyectos y archivos estarán disponibles en ambas plataformas.
El movimiento de Anthropic se inscribe en una tendencia más amplia: las empresas de IA ya no compiten solo por tener el mejor chatbot, sino por instalarse en los espacios donde el trabajo realmente sucede. OpenAI hizo algo similar con Codex, que nació como herramienta para programadores pero cada vez más se usa para reportes, planillas, presentaciones e investigación, según TechCrunch. Anthropic también lanzó recientemente Claude Tag, un asistente permanente que vive dentro de Slack y actúa como compañero de equipo.
Para entender mejor cómo se usa Cowork, Anthropic publicó datos propios basados en 1,2 millones de sesiones anónimas y agregadas de más de 600.000 organizaciones durante las últimas dos semanas de mayo. El uso más frecuente, con el 33,4% de las sesiones, fue la gestión de procesos de negocio: consolidar actualizaciones dispersas en un solo informe, armar listas de incorporación de empleados o cuadrar planillas. Son tareas típicas de finanzas, recursos humanos y administración.
El segundo uso más común, con el 16,4%, fue la creación de contenido y redacción: borradores, presentaciones, publicaciones en redes, propuestas y otras comunicaciones, habituales en marketing y puestos gerenciales. El desarrollo de software, en cambio, solo representó el 8,7% del uso total, lo que muestra que la herramienta la están adoptando perfiles muy distintos a los programadores.
“Aunque la programación sigue siendo, con razón, uno de los usos de la IA que recibe más atención, el uso de la IA para el trabajo empresarial cotidiano está en aumento“, dijo Anthropic en un comunicado citado por TechCrunch. “Nuestro objetivo es que esto sea un punto de referencia para quienes están tratando de integrar productos de IA en su trabajo diario.”




