¿Sabía que algunos electrodomésticos que permanecen conectados las 24 horas pueden aumentar significativamente el consumo de energía en el hogar? Este fenómeno, conocido como “modo espera” o stand by, genera un consumo silencioso pero constante que, con el tiempo, podría contribuir al aumento de la factura eléctrica.
Este consumo eléctrico que pasa desapercibido puede tener un impacto considerable en el recibo de la luz. De acuerdo con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), representa entre el 7 % y el 11 % de la electricidad utilizada en los hogares, lo que equivale a cerca de 300 kWh al año.
Ante esta situación, que puede impactar directamente el bolsillo de los usuarios, los expertos recomiendan desconectar los aparatos de la corriente cuando no estén en uso, ya que apagarlos no siempre elimina por completo el consumo de energía, ya que mantener estos dispositivos conectados las 24 horas del día puede generar un gasto innecesario.

Los aparatos que debería desconectar todos los días para bajar el consumo
Para reducir este consumo innecesario, el blog Yoigo LUZ y GAS recomienda enfocarse en aquellos aparatos que pasan gran parte del tiempo enchufados sin estar en funcionamiento:
- Microondas
- Cargadores
- Regletas o extensiones de luz
- Router wifi
- Impresora
- Cafetera
- Lavavajillas
- Secadora
- Lavadora

Reducir el consumo de energía en el hogar no implica cambiar por completo la rutina ni estar pendiente de cada enchufe. En muchos casos, pequeños hábitos, como desconectar dispositivos que no se utilizan con frecuencia, pueden marcar una diferencia importante en el gasto mensual. Se trata de evitar consumos innecesarios sin renunciar a la comodidad que ofrecen los electrodomésticos en la vida diaria.
Otra recomendación es prestar atención a la antigüedad de los aparatos que hay en casa. Los modelos más recientes suelen estar diseñados para aprovechar mejor la energía y consumir menos electricidad que los equipos fabricados hace varios años.

Además, el impacto de estos consumos silenciosos está lejos de ser insignificante. Según el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, los aparatos que permanecen conectados a la corriente pese a no estar en uso generan un gasto promedio de 165 dólares al año por hogar. A escala nacional, esta cifra alcanza cerca de 19.000 millones de dólares en Estados Unidos.
Además de afectar el bolsillo, este desperdicio energético también tiene consecuencias ambientales, ya que incrementa la demanda de electricidad y las emisiones asociadas a su generación. Es decir, este incremento equivale a aproximadamente 44 millones de toneladas de CO2, o el 4,6 % de la generación total de electricidad doméstica en el país.
Asimismo, el Departamento de Energía estima que este tipo de desperdicio energético representa entre el 5 % y el 8 % del consumo anual de una vivienda unifamiliar, una cifra equivalente al costo de electricidad de un mes completo. Por ello, adoptar hábitos sencillos de ahorro energético no solo puede ayudar a reducir la factura de la luz, sino también contribuir a disminuir el impacto ambiental.




