La Universidad del Valle de Guatemala presentó los resultados de una prueba con 20 motocicletas que usaron gasolina E10, una mezcla con 10% de etanol, durante cerca de seis meses sin registrar fallas mecánicas atribuidas al combustible. El ejercicio coincide con el inicio de la venta de gasolina regular con esa composición en Guatemala, una transición que alcanzará a cerca de tres millones de usuarios.
Las unidades acumularon 91.178 kilómetros de recorridos tras 376 abastecimientos y el consumo de 795,5 galones de gasolina E10. La revisión final no detectó un patrón de deterioro ligado a la mezcla: las bujías estaban en buen estado, el interior de los motores mostró condiciones similares o mejores que las observadas al inicio y no se encontró agua en los tanques.
Guatemala se convirtió así en el tercer mercado de Centroamérica en adoptar esta proporción de combustible. La gasolina regular E10 combina 90% de combustible convencional con 10% de alcohol carburante anhidro.

Motocicletas de ocho marcas y hasta 13 años de diferencia
La prueba de la UVG reunió modelos fabricados entre 2013 y 2026, con motores de 110 a 300 centímetros cúbicos. El grupo incluyó motocicletas de ocho marcas seleccionadas a partir del parque registrado ante la Superintendencia de Administración Tributaria.
El 90% de las unidades tenía motor carburado y el 10% contaba con inyección electrónica. Cada vehículo fue sometido a una revisión mecánica antes de incorporarse al programa y a otra al terminar el período de uso, siempre en el mismo taller especializado y bajo los mismos criterios.
Los controles abarcaron la inspección visual de carburadores, mangueras y empaques; la lectura de las bujías y sus electrodos; la observación endoscópica de los cilindros; las pruebas de compresión; el estado de los filtros de aire y la búsqueda de agua en el combustible mediante pasta Kolor Kut.
Las variaciones detectadas después de los recorridos respondieron a condiciones particulares de algunas motocicletas, varias de las cuales ya estaban registradas antes de iniciar el uso de E10. El rendimiento medio de la flota alcanzó 114,6 kilómetros por galón en el último corte.
Las revisiones también identificaron un problema ajeno al combustible: el 85% de las unidades tenía filtros de aire sucios, deteriorados o ausentes al comienzo de la experiencia. La universidad trasladó a cada motociclista las recomendaciones del taller para atender esas condiciones de mantenimiento.
“La Experiencia E10 nos permitió ver, en motocicletas de usuarios reales y en condiciones propias de Guatemala, lo mismo que ya muestra la experiencia de los países que usan gasolina E10”, afirmó Gamaliel Zambrano, director de Ingeniería Química y del Centro de Procesos Industriales de la Universidad del Valle de Guatemala.
El directivo agregó: “Después de seis meses y más de 91 mil kilómetros, no encontramos fallas atribuibles al combustible”.
Menores emisiones y una transición gradual en las estaciones
Las mediciones compararon las emisiones de las motocicletas con gasolina sin etanol y luego durante cuatro evaluaciones sucesivas con E10. El dióxido de carbono equivalente descendió entre 8,4% y 13,8%, según el régimen del motor, mientras que los hidrocarburos no quemados se redujeron hasta 70%.
La mayoría de los participantes señaló que no percibió cambios en el arranque, la aceleración ni la conducción cotidiana. Algunos reportaron una leve pérdida de potencia en los primeros abastecimientos, una sensación que desapareció después y que la UVG vinculó con el acondicionamiento habitual del sistema de alimentación.
“Todo ha estado bien, la verdad a veces ni cuenta me doy que estoy probando el E10”, expresó uno de los motociclistas que participó en la prueba. Ningún testimonio informó daños o desperfectos mecánicos durante el período analizado.
La universidad ya había realizado planes piloto con vehículos y motocicletas en 2015 y 2020, con mezclas E5 y E10. La nueva experiencia buscó que usuarios locales verificaran el comportamiento del combustible en sus propios recorridos, ante las dudas difundidas sobre su compatibilidad con motocicletas.
Unas 1.537 estaciones de servicio ya habían entregado constancias de limpieza de tanques y bitácoras para el control y manejo de agua al 24 de julio. Esa cifra representaba cerca del 71% de los establecimientos registrados en el país.
Alrededor del 54% del parque vehicular que utiliza gasolina consume la variedad regular. El Ministerio de Energía y Minas sostuvo que esos vehículos no requieren modificaciones en motores, tanques ni sistemas de inyección para utilizar E10.




