La respuesta no es tan sencilla como decir que una pareja menor garantiza más felicidad, pero dos investigaciones ofrecen pistas interesantes sobre lo que ocurre cuando las edades son diferentes.
Uno de los estudios más amplios sobre el tema fue realizado por Wang-Sheng Lee y Terra McKinnish y publicado en el Journal of Population Economics. Los investigadores analizaron datos longitudinales de hogares australianos para observar cómo evolucionaba la satisfacción matrimonial a lo largo del tiempo.
Una ventaja que aparece al comienzo
Los resultados mostraron un patrón llamativo, y es que tanto hombres como mujeres tendían a sentirse más satisfechos inicialmente cuando tenían una pareja más joven. Es decir, la tendencia no era exclusiva de los hombres que estaban con mujeres menores. También las mujeres que tenían esposos más jóvenes presentaban mayores niveles iniciales de satisfacción matrimonial.
Sin embargo, había una especie de “fecha de vencimiento” para esa ventaja. La satisfacción disminuía con mayor rapidez en las parejas con diferencias de edad que en aquellas formadas por personas de edades similares. Después de aproximadamente a los seis o diez años de matrimonio, la diferencia inicial había desaparecido.
Los autores plantearon una posible explicación y es que las parejas con edades diferentes podrían ser menos resistentes ante determinados problemas económicos. Cuando aparecían dificultades financieras, su satisfacción matrimonial podía verse más afectada que la de parejas con edades similares. Aunque claro, hay que aclarar que esto fue presentado como un posible mecanismo, no como una causa definitiva.
Una mirada más reciente
En 2025, Samantha Banbury y su equipo de investigadores retomaron la pregunta desde otra perspectiva. El estudio, publicado en Sexual and Relationship Therapy, reunió a 126 participantes que tenían una diferencia de edad de alrededor de 7 a 10 años y estaban en una relación o saliendo con alguien.
Esta vez no solo se analizó la satisfacción de pareja. Los participantes respondieron cuestionarios sobre satisfacción sexual, bienestar y satisfacción con la relación, entre otros aspectos. También se consideraron distintas identidades de género y orientaciones sexuales.
¿Qué encontraron?
El resultado volvió a poner a las parejas con diferencia de edad bajo los reflectores. Los investigadores encontraron que los adultos mayores que salían con personas más jóvenes reportaban mayores niveles de satisfacción sexual y de pareja en determinados indicadores. El patrón fue especialmente favorable entre mujeres mayores que salían con hombres más jóvenes.
En concreto, las mujeres jóvenes que tenían hombres mayores reportaron niveles inferiores de satisfacción sexual, excitación, lubricación y orgasmos en comparación con las mujeres mayores que tenían hombres jóvenes.
Por otro lado, los hombres mayores que salían con mujeres jóvenes mostraron mayor preocupación por su funcionamiento sexual y más dificultades de eyaculación que los hombres jóvenes que salían con mujeres mayores.
Entonces, ¿son más felices?
Los estudios no demuestran que tener una pareja menor haga más feliz a una persona. El trabajo de Banbury fue transversal, por lo que permite identificar asociaciones, pero no establecer que la diferencia de edad sea la causa de una mayor satisfacción.
Por eso, la conclusión es que algunas investigaciones han encontrado mayores niveles iniciales de satisfacción entre personas que tienen parejas más jóvenes. Pero la edad, por sí sola, no parece tener la última palabra.
Al final, quizá el dato más alentador sea que una relación satisfactoria no viene con una fórmula y no está basada únicamente en la edad de los involucrados. La conexión, el respeto, la comunicación y aquello que hace sentir bien a ambas personas siguen siendo protagonistas, con o sin diferencia de edad, como lo demuestran parejas como Nick Jonas y Priyanka Chopra.




