Un proceso en el que dar un paso más allá del proyecto piloto y que es crucial; tanto que,
La inteligencia artificial ha ido extendiéndose entre las empresas de todo el mundo y sector y muchas son las voces que señalan este año como el momento de pasar de la experimentación a la implementación real.
Un proceso en el que dar un paso más allá del proyecto piloto y que es crucial; tanto que, según VASS Company, el 80 por ciento los proyectos de IA encuentran dificultades para evolucionar más allá de una fase piloto y consolidarse de forma integrada en las organizaciones.
Las razones son varias pero especialmente radican en, básicamente cuatro, según la compañía: falta de integración con los procesos de negocio, baja madurez de los datos, la ausencia de modelos claros de gobierno y las dificultades culturales asociadas a la adopción de sistemas capaces de automatizar o asistir en la toma de decisiones.
La IA ya ha demostrado su potencial. El reto ahora no es tecnológico, sino organizativo. Muchas empresas han desarrollado pilotos exitosos, pero encuentran dificultades cuando intentan trasladarlos a procesos reales y generar impacto a escala. La diferencia entre experimentar y transformar reside en la capacidad de ejecución”, explica Gonzalo Trigo, CTO de VASS.
Y añade: “La próxima ventaja competitiva está en la capacidad de operar la IA de forma segura, gobernada y escalable, convirtiéndola en una fuente real de productividad, eficiencia y crecimiento”.
Metodología inteligente
Un reto al que se sume el regulatorio, ya que la entrada en vigor del Reglamento
Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) y su progresiva aplicación, obligará a las empresas a reforzar sus mecanismos de supervisión, control de riesgos y trazabilidad, apuntan.
Para intentar ayudarles en estos desafíos, VASS ha desarrollado una metodología que combina “objetivos de negocio, implantación progresiva y modelos de gobierno capaces de supervisar y escalar las iniciativas de IA de forma segura” y que se aplica internamente a través de la plataforma
VASS Codex One, que utilizan ya más de 500 profesionales.
Según aseguran desde la compañía con este enfoque la integración de la IA en procesos de ingeniería ha permitido reducir los tiempos de desarrollo hasta en un 40% y en los procesos de preventa, el tiempo necesario para generar propuestas se ha reducido en torno a un 40%, y ha crecido la capacidad productiva de los equipos aproximadamente un 30%.




