La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) analiza la imposición de aranceles adicionales a productos provenientes de socios comerciales que supuestamente fueron elaborados con “mano de obra forzada”. La medida propone la imposición de tarifas a naciones como Canadá, México, Taiwán y Reino Unido.
Jamieson Greer, embajador de la USTR, calificó como “inaceptable” que los socios comerciales más importantes de EU “no aborden la importación de productos elaborados con mano de obra forzada“, algo que, declaró, “crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel mundial en condiciones desiguales”.
Cincuenta y cuatro economías, incluídas Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Nueva Zelanda, Nicaragua, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Uruguay y Venezuela, entre otras, fueron acusadas de no lograr imponer ni hacer cumplir eficazmente la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso.
¿Por qué se incluyó a México en la nueva ronda de aranceles?

Mientras que Canadá, Ecuador, la Unión Europea, Indonesia, México y Pakistan “no han logrado hacer cumplir de manera efectiva la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso”. Aquellas economías que imponen una prohibición a la importación de productos elaborados con esta clase de labor forzada, se propone un único arancel adicional de 10 por ciento.
Para el resto de economías, el Representante Comercial de EU propone un arancel adicional del 12.5 por ciento. Además, se propuso un mecanismo para el sector textil que permitiría la entrada a EU un determinado volumen de importaciones de prendas de vestir y textiles procedentes de ciertas economías con una tasa arancelaria reducida.
Las medidas se tomaron luego de que, el 12 de marzo, se iniciaran 60 investigaciones relacionadas con el incumplimiento de diversas economías en la obligación de imponer y hacer cumplir la prohibición de importación de bienes producidos con trabajo forzoso. El 2 de junio se determinó que el incumplimiento de cada una de estas entidades investigadas supone una “carga o restricción para el comercio estadounidense”.
Todas las economías, de acuerdo con Estados Unidos, fracasaron en la imposición de una prohibición a la importación de mano de obra forzosa y en la aplicación efectiva de la prohibición.




