El Volcán de Fuego, uno de los más activos de Guatemala y Centroamérica, registró este lunes una nueva fase de actividad que incluyó la expulsión de ceniza y columnas de humo visibles desde comunidades cercanas. Vecinos de San Miguel Dueñas, Sacatepéquez, y San Pedro Yepocapa, Chimaltenango, reportaron caída de material volcánico en techos, calles y cultivos, lo que generó preocupación entre la población.

El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) confirmó que la ceniza alcanzó varios departamentos, entre ellos Chimaltenango, Escuintla, Sololá y Suchitepéquez, según el mapa de dispersión compartido en sus canales oficiales. La institución mantiene vigilancia constante sobre el coloso, que se ubica en la cadena montañosa al centro-sur del país, entre Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango.
Residentes de las comunidades afectadas señalaron que la caída de ceniza comenzó en horas de la mañana y se intensificó hacia el mediodía. “Se siente como una lluvia fina, pero de polvo gris que cubre todo”, relató un vecino de San Pedro Yepocapa. En algunos sectores, los pobladores optaron por utilizar mascarillas y lentes para protegerse, mientras que agricultores expresaron temor por los daños en cultivos de maíz y café.
Antecedentes de riesgo
El Volcán de Fuego es considerado uno de los más activos del mundo. Su historial incluye erupciones de gran impacto, como la del 3 de junio de 2018, cuando el lanzamiento de material piroclástico alcanzó poblaciones cercanas y provocó una tragedia con 202 muertos y 229 desaparecidos. En aquella ocasión, las comunidades de Escuintla, Alotenango y San Pedro Yepocapa fueron las más afectadas, quedando soterradas bajo la avalancha de ceniza y rocas. Más de dos mil personas tuvieron que ser evacuadas a albergues temporales.
Ese antecedente permanece en la memoria colectiva y explica la alerta que despierta cualquier incremento en la actividad del volcán. “No podemos olvidar lo que pasó en 2018, por eso cada vez que vemos humo o sentimos vibraciones, pensamos en lo peor”, expresó una vecina de Alotenango.
Respuesta institucional
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) informó que mantiene comunicación con líderes comunitarios y cuerpos de socorro para evaluar la situación. Aunque hasta el momento no se reportan evacuaciones masivas, sí se recomendó a la población evitar actividades al aire libre prolongadas y proteger fuentes de agua.
El Ministerio de Salud Pública, por su parte, recordó que la inhalación de ceniza puede provocar irritación en ojos y vías respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores. Se distribuyeron insumos básicos en algunos centros de salud cercanos a las faldas del volcán.
La actividad de este lunes se suma a una serie de episodios registrados en los últimos meses, que incluyen explosiones moderadas y expulsión de gases. Expertos señalan que el Volcán de Fuego mantiene un patrón de actividad constante, con fases de calma seguidas de emisiones de ceniza y material incandescente.
Las autoridades reiteran que la vigilancia continuará y que cualquier cambio significativo será comunicado de inmediato. Mientras tanto, las comunidades cercanas permanecen atentas, conscientes de que la convivencia con el coloso implica riesgos permanentes.




