Entre frondosos árboles y nacimientos de agua, se esconde un ave misteriosa, vista por pocos y conocida por muchos. Con un plumaje verde esmeralda y su característico pecho rojo, es imposible no notar su presencia entre el follaje del bosque.
La serpiente emplumada, el quetzal, un ave que para nuestros antepasados era sagrada, hoy sigue siendo un símbolo de libertad y belleza.

Guatemala adoptó como ave símbolo al quetzal, en 1971, celebrando su día cada 5 de septiembre.
Características del quetzal
La principal característica del quetzal macho es un penacho aplastado en los laterales y sus emblemáticas plumas largas, las que pueden llegar a medir, desde su cabeza hasta el fin de su cola, un aproximado de un metro con 35 centímetros.
Las hembras, por su parte, tienen un plumaje más oscuro, la cabeza es café pardo y el pico oscuro.
El quetzal pertenece a la familia de los trogones, palabra que quiere decir mordisquear. Cuando anidan, buscan árboles y forman sus nidos a fuerza de mordiscos. Tanto la hembra como el macho se encargan de la construcción de este.
Para su reproducción, los guardarrecursos encargados del refugio han implementado la estrategia de instalar nidos artificiales con el propósito de facilitarles la búsqueda de nuevos hogares a las parejas de quetzal.
Ciclo de reproducción
Su ciclo de reproducción inicia en los meses de noviembre y diciembre, cuando el macho, entonando cantos y realiza vuelos en forma vertical con el fin de llamar su atención y conquistarla.
En los meses de enero y febrero inicia la construcción de los nidos. Para los meses de marzo a mayo se dedican a la crianza de polluelos.
El color de los huevos es azul claro y miden aproximadamente 3 centímetros y medio. En esta etapa, ambos padres participan en la incubación, por lo que se turnan para permanecer dentro del nido.
El proceso de incubación dura entre 15 y 17 días.
A los 15 días de haber nacido, el polluelo alcanza su tamaño completo. A los 29 días, levanta vuelo para dejar el nido.
Hábitat
El hábitat de los quetzales son bosques nubosos, donde consiguen su principal fuente de alimento: el aguacatillo. Uno de estos refugios es el parque regional municipal San Rafael Pie de la Cuesta, en San Marcos, donde se conserva, cuida y promueve la vida del quetzal.
Esta ave pertenece a la familia dispersora de semillas, ya que después de 30 a 45 minutos de ingerir un fruto, regurgitan la semilla y dejan una nueva oportunidad de crecimiento para un gran árbol.




