A pocos días de su estreno mundial, The Devil Wears Prada 2 ya enfrenta una tormenta de críticas que la tildan de racista, con acusaciones de “racismo antiasiático flagrante” desatadas por el personaje de Jin Chao, interpretado por la actriz chino-estadounidense Helen J. Shen, como una ejecutiva estereotipada y “perezosamente caricaturesca”.
Internautas asiáticos y críticos en redes como Reddit han estallado en indignación, argumentando que el rol refuerza clichés dañinos sobre la comunidad, como acento exagerado y ambición desmedida, lo que ha generado un llamado a boicotear la película en salas de cines en todo el mundo.
La secuela lanzada el 30 de abril reúne al elenco estelar original con Anne Hathaway retomando a Andy Sachs, Stanley Tucci en su rol de Nigel, Meryl Streep como la temida Miranda Priestly y Emily Blunt como Emily Charlton, junto a novedades como Kenneth Branagh, Simone Ashley, Justin Theroux y Lucy Liu. Dirigida por David Frankel y escrita por Aline Brosh McKenna, la cinta explora la lucha por la supervivencia de las revistas impresas en la era digital.
Las acusaciones de racismo opacan el legado de la película original, que en 2006 recaudó 326 millones de dólares mundiales y se coronó como la comedia romántica más taquillera de Disney hasta la fecha.




