Tras nueve meses de un cuidadoso proceso de restauración, la venerada imagen del Divino Justo Juez fue entregada oficialmente por autoridades del Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) a la Hermandad del Divino Justo Juez y Virgen de Dolores de Quetzaltenango.
La viceministra Laura Cotí Lux indicó que la restauración de una imagen devocional no es solamente una acción material; es un acto de cuidado hacia un bien que pertenece a la memoria colectiva. Cuando este proceso se realiza con el acompañamiento adecuado, y en cumplimiento de la ley, se garantiza que la intervención respete la integridad histórica, artística y espiritual de la obra.
Por su parte, el jefe del CEREBIEM, Juan Manuel Barrientos, destacó la relevancia del trabajo realizado por el equipo especializado. “Este proceso de restauración ha sido uno de los más importantes que ha realizado el Departamento”, señaló.
Durante la actividad, el presidente de la hermandad reconoció la labor realizada por el equipo de restauradores y destacó que la imagen será trasladada nuevamente a la ciudad altense, donde forma parte fundamental de la tradición religiosa y cultural de la región.

Intervenciones a la imagen
Luis Manuel Muñoz, coordinador de Proyectos del CEREBIEM, explicó al público el proceso de restauración que recibió esta obra del siglo XVI, el cual se desarrolló a lo largo de nueve meses.
El diagnóstico inicial permitió identificar múltiples alteraciones acumuladas a lo largo del tiempo. La escultura presentaba modificaciones de su posición original, daños en el rostro, golpes, suciedad y alteraciones en la coloración original.
El equipo del CEREBIEM realizó una serie de intervenciones para la restauración de esta pieza histórica:
- Identificación de repintes mediante reflectografía ultravioleta.
- Análisis radiográficos donde se identificaron intervenciones inadecuadas en la escultura, especialmente en pecho y caderas.
- Tomografía axial computarizada para evaluar el estado de conservación de la madera y elementos de estabilización anteriores.
- Limpieza especializada para retirar barnices, aceites, suciedad, repintes y pastas aplicadas en intervenciones previas.
- Corrección y ajuste de piezas, intervención en dedos de manos y pies, reposición volumétrica y recuperación de la postura original.
- Integración del encarnado, reintegración cromática y recuperación de detalles escultóricos (uñas, lágrimas, piel y sangre).
La imagen recibió una intervención integral, lo que implicó la restauración de todos los elementos que la conforman y acompañan. Entre estos trabajos se incluyó la corrección de la cruz, que presentaba una inclinación incorrecta y varias perforaciones. Asimismo, se realizó la restauración de las coronas de espinas y los resplandores, la intervención en cuatro cabelleras y en su túnica donada en 1972.
«Nuestro objetivo es que estos trabajos se desarrollen con criterios profesionales, respeto y profundo reconocimiento al valor cultural y espiritual que estas obras representan en los territorios», reiteró la viceministra Cotí Lux.




