En apenas una semana desde el inicio de la guerra en Irán, el barril de petróleo West Texas superó la marca de los 100 dólares, algo que no sucedía desde el año 2022, cuando inició la invasión de Rusia a Ucrania.
Durante su apertura, el crudo de referencia alcanzó dicho valor en la Bolsa de Chicago, poniendo bajo alarma a analistas internacionales sobre los riesgos cada vez más latentes de una recesión internacional.
De acuerdo con analistas de casas especializadas como Barclays de Londres, el aumento en el precio del crudo se dio a solo cuatro días del cierre del estrecho de Ormuz por parte del ejército iraní, por lo que las consecuencias de un bloqueo más prolongado podrían ser catastróficas a nivel mundial.
Y aunque este bloqueo ha sido clave, el cierre de refinerías en Arabia Saudita, Irán, Qatar y otras naciones del mundo árabe, también ha provocado escasez de combustible a nivel global.
Incluso el campo de gas natural Leviatán en Israel, uno de los más importantes del mundo, fue cerrado por precaución, mientras la tensión se acumula en la zona del Mar Rojo.
Barclays señala que, comparado con diciembre pasado, la mezcla West Texas ha aumentado un cien por ciento su precio, mientras que, con respecto a la semana pasada, su aumento ha sido del 16 por ciento.
olo los tontos pueden pensar diferente: Donald Trump
Instantes después de conocerse las cifras, el presidente Donald Trump señaló que dichas alzas son un pequeño precio a pagar por evitar que Irán tenga acceso a la bomba nuclear.
“Los precios del petróleo a corto plazo caerán rápidamente cuando se destruya la amenaza nuclear de Irán, y es un muy bajo costo qué pagar por la seguridad y paz para Estados Unidos y el mundo. Solo los tontos podrían pensar diferente”, escribió en la red Truth Social.




