El Sistema Penitenciario (SP) investiga si los privados de libertad utilizaron teléfonos celulares para organizar los motines simultáneos ocurridos la noche del miércoles 4 de noviembre en dos centros de detención del país. La principal sospecha de las autoridades apunta a la pandilla conocida como Los Paisas, aunque todavía no se han establecido oficialmente las responsabilidades de los participantes.
El director del Sistema Penitenciario, Jorge López Dellachiesa, explicó que durante las requisas efectuadas después de recuperar el control de las instalaciones fueron localizados teléfonos celulares de alta gama y cargadores. Estos dispositivos habrían permitido establecer comunicación entre los reclusos de ambos centros para coordinar las acciones.
El funcionario reconoció que los bloqueadores de señal instalados en las cárceles presentan limitaciones tecnológicas, debido a que únicamente interfieren con redes 3G, mientras que los aparatos encontrados pueden operar con tecnología 4G y 5G. Esta situación habría facilitado las comunicaciones desde el interior de los establecimientos.
Los disturbios comenzaron alrededor de las 20 horas y durante los incidentes entre 30 y 40 agentes penitenciarios quedaron retenidos por los reclusos. La situación se prolongó hasta aproximadamente las 22:30 o 23 horas, cuando los custodios fueron liberados.
López Dellachiesa aseguró que las autoridades no negociaron con los internos y que la liberación del personal fue resultado de la presión ejercida por las fuerzas de seguridad. En los operativos participaron la Policía Nacional Civil (PNC), el Ejército, representantes de la Procuraduría de los Derechos Humanos y jueces del Organismo Judicial.
Deficiencias tecnológicas y controles
Tras los acontecimientos, el SP informó sobre la recuperación del sistema de videovigilancia en ocho centros de detención y la instalación de un centro de monitoreo. Además, indicó que 23 cárceles cuentan con equipos de escaneo corporal para revisar a los visitantes.
Sin embargo, Renovación 1 no dispone actualmente de este equipo, debido a que el aparato fue incendiado durante un motín anterior registrado en marzo.
Entre las inconformidades manifestadas por los reclusos figuran las condiciones de detención, la alimentación, los programas de rehabilitación y las modificaciones al régimen de visitas. También reclamaron por la eliminación de beneficios y objetos, como electrodomésticos, que anteriormente tenían dentro de los centros.
Investigación continuará
El Sistema Penitenciario descartó fugas de reclusos y reportó que no hubo agentes heridos, pérdida de armamento ni daños en la infraestructura durante los incidentes.
La Inspectoría General realiza investigaciones en Renovación 1, El Boquerón y Pavoncito para determinar la participación de los responsables. Una vez concluidos los informes, las autoridades trasladarán el caso al Ministerio Público para establecer posibles responsabilidades penales.




