La iniciativa legislativa busca establecer un marco legal para que empresas y particulares puedan donar voluntariamente alimentos que se encuentren en condiciones adecuadas para el consumo humano, en lugar de desecharlos. El proyecto también incluye a organizaciones de asistencia social, comedores, bancos de alimentos y entidades comunitarias entre los posibles receptores.
El presidente de la comisión, el diputado Ronald Portillo, explicó que el dictamen pretende dar continuidad a una propuesta que permita aprovechar los alimentos y facilitar su entrega a quienes más los necesitan.
La aprobación en comisión representa un avance en el trámite legislativo, aunque la iniciativa todavía debe continuar su proceso en el Congreso antes de convertirse en ley.
Incentivos y controles para las donaciones
El proyecto contempla incentivos fiscales para fomentar la participación del sector privado y de personas individuales. También establece condiciones para los productos donados, responsabilidades para quienes los entreguen y procedimientos para su recepción y distribución.
Entre las medidas previstas figuran mecanismos de transparencia y trazabilidad, con el propósito de verificar el recorrido de los alimentos desde su entrega hasta su destino final.
El dictamen incorporó observaciones de integrantes de la comisión, de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y del Registro de Personas Jurídicas del Ministerio de Gobernación.
La propuesta se plantea en un contexto de presión sobre el presupuesto de los hogares, debido al encarecimiento de productos básicos y los costos de transporte, además de los efectos de la irregularidad de las lluvias sobre la producción agrícola.
Millones de toneladas terminan en la basura
Guatemala desecha aproximadamente 1.63 millones de toneladas de alimentos al año, según estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El cálculo equivale a unas 201 libras por habitante anualmente y evidencia la cantidad de productos que podrían aprovecharse antes de terminar como residuos.
Al mismo tiempo, la inseguridad alimentaria afecta a miles de hogares que enfrentan dificultades para acceder de manera regular a alimentos suficientes.
La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional proyectó que 3.2 millones de guatemaltecos enfrentarían niveles de crisis o emergencia de inseguridad alimentaria entre julio y septiembre de 2026, según los datos citados en el planteamiento de la iniciativa.
En este escenario, las donaciones representan una alternativa para canalizar productos aprovechables hacia comunidades que requieren asistencia.
Bancos de alimentos buscan ampliar su cobertura
Durante 2025, el Banco de Alimentos recolectó y distribuyó más de 25 millones de libras de productos mediante alrededor de un centenar de organizaciones de asistencia social en los 22 departamentos del país.
La iniciativa 6775 busca ampliar la capacidad de recepción y distribución, así como promover la creación de nuevos bancos de alimentos en distintas regiones.
El diputado Portillo señaló que el dictamen se encontraba en proceso de recolección de firmas para continuar su trámite. La discusión en el Pleno será determinante para establecer si la propuesta avanza hacia su aprobación definitiva.
De convertirse en ley, la normativa establecería reglas para facilitar las donaciones y fortalecer los mecanismos de aprovechamiento de alimentos, con el objetivo de reducir el desperdicio y ampliar el acceso a productos aptos para el consumo humano.




