cortes de energía.
El huracán Isaías se fortaleció hasta alcanzar la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 195 kilómetros por hora, mientras avanzaba hacia la costa sur de Estados Unidos. El fenómeno meteorológico amenaza a más de 20 millones de personas y podría provocar inundaciones, marejadas y daños en infraestructura, según las previsiones difundidas el viernes 9 de octubre.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) informó que el ciclón se desplazaba hacia el norte-noreste y se esperaba que tocara tierra entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, en la zona comprendida entre Florida y Alabama.
En ese momento, el centro del huracán se encontraba aproximadamente a 390 kilómetros al sur de Pensacola, Florida, y a 275 kilómetros al sureste de la desembocadura del río Misisipi.
Estados activan medidas de emergencia
La trayectoria prevista colocaba bajo amenaza a Florida, Alabama, Misisipi, Georgia y las dos Carolinas. Ante el riesgo, las autoridades estatales declararon emergencias en distintas zonas y emitieron órdenes de evacuación para comunidades costeras expuestas al impacto del ciclón.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció preparativos para desplegar a más de 12 mil efectivos, incluidos cinco mil integrantes de la Guardia Nacional, con el objetivo de apoyar las evacuaciones, atender emergencias y facilitar las labores de recuperación.
En Alabama, la gobernadora Kay Ivey declaró el estado de emergencia en 40 condados para agilizar la movilización de recursos y la asistencia a las comunidades que podrían resultar afectadas.
Las autoridades también recomendaron a los residentes preparar suministros básicos y mantenerse atentos a las instrucciones oficiales, debido a la posibilidad de interrupciones prolongadas del servicio eléctrico.
Lluvias e inundaciones, entre los principales riesgos
Además de los fuertes vientos, el NHC advirtió que Isaías podría generar lluvias intensas en la costa central del golfo de México y en amplias zonas del sureste estadounidense durante el fin de semana.
Las precipitaciones podrían ocasionar inundaciones repentinas en áreas urbanas, desbordamientos de ríos y complicaciones en las vías de comunicación. Las marejadas también representan un peligro para las comunidades ubicadas cerca de la costa.
La intensidad del fenómeno aumenta el riesgo de daños en viviendas, comercios y servicios esenciales, especialmente en sectores vulnerables a las inundaciones.
Primer huracán de la temporada atlántica
Isaías se convirtió en el primer huracán de la temporada atlántica de 2026 y en el primero que amenazaba con tocar tierra en la parte continental de Estados Unidos en dos años, desde el paso de Milton en octubre de 2024.
La actividad ciclónica en el Atlántico había sido relativamente baja durante los meses anteriores, un comportamiento asociado, entre otros factores, con las condiciones climáticas vinculadas al fenómeno de El Niño.
Mientras avanzaba el sistema, los organismos de emergencia mantenían la vigilancia de su trayectoria e intensidad para actualizar las medidas de prevención y reducir los riesgos para la población.




