El Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó los resultados de la Encuesta Nacional de Propósitos Múltiples (ENAPROM) 2025, que reveló que el 13,4% de los hogares guatemaltecos tiene al menos una persona con discapacidad.
La encuesta fue realizada en 5.760 viviendas de las ocho regiones del país y recopiló información sobre las dificultades funcionales, necesidad de asistencia, acceso a dispositivos de apoyo y barreras en distintos espacios.
De acuerdo con el estudio, el 3,9% de la población de cinco años o más presenta mucha dificultad o imposibilidad para realizar al menos una actividad funcional. Para establecer este indicador se evaluaron áreas como visión, audición, movilidad, cognición, cuidado personal y comunicación.
La prevalencia aumenta conforme avanza la edad. Entre las personas de cinco a 14 años es de 1,2%; entre 15 y 29 años alcanza 1,7%; y en el grupo de 30 a 59 años llega a 3,5%. En las personas de 60 años o más asciende al 19%.
También se identificó una diferencia según sexo y área de residencia. La proporción es de 4,1% entre las mujeres y 3,6% entre los hombres. Por territorio, alcanza 4,2% en áreas urbanas y 3,4% en zonas rurales.
La movilidad es la principal dificultad reportada, con 1,7% de la población que tiene mucha dificultad o imposibilidad para caminar o subir escaleras. Le siguen las dificultades para ver, con 1,6%; oír y recordar o concentrarse, con 0,8% cada una; comunicarse, con 0,7%; y realizar actividades de cuidado personal, con 0,5%.
Siete de cada 10 no tienen los dispositivos que necesitan
El informe señala que el 63,5% de las personas con discapacidad necesita alguna tecnología de apoyo, como silla de ruedas, bastón, aparato auditivo o prótesis. Sin embargo, entre quienes requieren estos dispositivos, el 69,9% no dispone de ellos y solo el 30,1% tiene acceso al recurso que necesita.
La brecha es mayor en el área rural. Solo el 23,9% de quienes necesitan un dispositivo cuenta con él, frente al 34,3% en las zonas urbanas.
El acceso también presenta diferencias según pertenencia étnica: el 22,9% de las personas indígenas y afrodescendientes que necesitan estos recursos dispone de ellos, frente al 33,7% de otros grupos.
La encuesta también identificó barreras en diferentes espacios. El 51,2% reportó obstáculos en su vivienda; el 50,3%, en espacios públicos; y el 48,4%, en los servicios de salud. En el transporte público colectivo, la proporción alcanza 43,9%.
Los resultados de la ENAPROM 2025 buscan aportar información para la formulación y evaluación de políticas públicas dirigidas a reducir las barreras que enfrenta la población con discapacidad en Guatemala.




