Guatemala alcanzó un nuevo avance en materia de conservación de especies con la reproducción bajo cuidado humano de la machorra o pejelagarto (Atractosteus tropicus), un pez nativo de Mesoamérica que forma parte de los ecosistemas de agua dulce del país.
El proceso fue desarrollado por el Centro de Conservación Marina (CCM) con apoyo técnico del Zoológico La Aurora, después de varios años de trabajo para establecer las condiciones necesarias para la reproducción de la especie. El nacimiento de los primeros ejemplares permitió avanzar en el estudio de su desarrollo, alimentación y supervivencia.
La machorra es considerada una especie de características antiguas, debido a que su linaje se remonta a millones de años. Su cuerpo alargado y su apariencia particular le han valido el nombre común de pejelagarto y la referencia como una especie de características prehistóricas.
En Guatemala, la especie está incluida en el Listado de Especies Amenazadas, por lo que su reproducción bajo cuidado humano representa una oportunidad para fortalecer las acciones destinadas a su conservación.
Crías fueron trasladadas a un ambiente natural
Como parte del proyecto, alrededor de mil ejemplares jóvenes nacidos bajo cuidado humano fueron trasladados a la laguna Güiscoyol, en Monterrico, Santa Rosa, donde se busca evaluar su adaptación y supervivencia en condiciones naturales.
El traslado forma parte de un proceso que pretende obtener información sobre el comportamiento y desarrollo de los ejemplares antes de avanzar hacia nuevas acciones de repoblamiento. El monitoreo permitirá conocer cómo responden los peces a las condiciones de su entorno y cuáles son los factores que pueden favorecer su supervivencia.
La investigación también contempla aspectos relacionados con la alimentación. Estudios realizados en Guatemala han evaluado diferentes tipos de alimento para determinar cuáles favorecen el crecimiento y supervivencia de los ejemplares jóvenes.
Una especie vinculada al equilibrio de los ecosistemas
La machorra cumple una función dentro de la cadena alimentaria de los ecosistemas acuáticos, por lo que su conservación también está relacionada con el equilibrio de los ambientes donde habita.
Entre las amenazas que enfrenta se encuentran la pesca ilegal, la contaminación y la reducción de los cuerpos de agua, factores que pueden afectar sus poblaciones y los espacios donde se reproduce.
El proyecto de reproducción busca ampliar el conocimiento disponible sobre la especie y establecer herramientas que puedan utilizarse en futuros programas de conservación.
El nacimiento de ejemplares bajo cuidado humano constituye así un paso dentro de un proceso más amplio que incluye investigación, monitoreo y protección del hábitat natural. Las experiencias obtenidas en Guatemala también pueden contribuir al desarrollo de protocolos para el manejo y recuperación de esta especie nativa.




