Los cinco grandes chatbots del universo de la IA han dejado de funcionar a la vez. El asistente conversacional de OpenAI, ChatGPT; el de X, Grok; el de Anthropic, Claude; el de Microsoft, Copilot; y el de Google, Gemini, han dado problemas a sus usuarios de todo el mundo a partir de las tres de la tarde, hora peninsular española. El servicio Down Detector, que monitoriza la caída de los servicios de internet, ha informado de problemas en las inteligencias artificiales más populares. Los usuarios han avisado de problemas que impiden usar tanto el sitio web como la aplicación móvil.
Aunque los primeros en fallar fueron Grok y Claude, a eso de las 15.00, más adelante, en torno a las 16.30, se sumaron ChatGPT, Gemini y Copilot. A partir de las 18.30, los reportes de usuarios quejándose del fallo del servicio se habían reducido notablemente, aunque Grok, Claude y Copilot seguían generando problemas.
“ChatGPT está experimentando una elevada tasa de errores. Estamos investigando el problema”, han afirmado desde la empresa OpenAI en la web que tienen para informar sobre el funcionamiento del servicio.
Un mensaje similar publicó Claude, que ha determinado que los problemas han durado 3 horas y 6 minutos: “Un problema de infraestructura está provocando una caída parcial en Claude Code, la API y Claude. Estamos trabajando en ello”, escribió el ingeniero de Anthropic CJ Avilla en X. La compañía no ha dado más detalles, pero esa referencia a “infraestructura” apunta a un problema ajeno a la compañía.
En octubre y noviembre de 2025 dos caídas masivas dejaron sin servicio a un montón de páginas esenciales de la red, entre ellas varios asistentes de IA. Aquellas veces la causa fueron Amazon Web Services primero y Cloudlflare, dos de los pilares de alojamiento de páginas clave hoy en internet. Hoy también ha habido informes de problemas con estas dos empresas y Microsoft Azure, que también aloja servicios en la nube. El problema ha sido sin embargo claramente menor que entonces, por la duración y el número de servicios afectados. El jefe de tecnología de Cloudflare, Dane Knecht, ha salido corriendo a X a decir que esta vez ellos no eran: “Cloudflare no está experimentado una interrupción del servicio ahora”, ha escrito.
ChatGPT o Claude son servicios montados encima de infraestructuras que pertenecen a estas otras empresas: Amazon(AWS), Microsoft (Azure) o Google manejan los servidores donde están esos modelos, y Cloudflare hace de intermediario entre los usuarios y esos ordenadores. Es una cadena. Si se rompe un eslabón todo puede dejar de funcionar bien. Un problema de Cloudflare hace que unaconsulta ni siquiera llegue a su destino aunque Grok o Gemini funcionen perfectamente. Si en cambio fallan Azure o AWS, el modelo directamente no puede ejecutarse. Todas estas empresas alquilan la misma infraestructura. Por eso un simple fallo puede parecer que conlleva el fin del mundo y tumbar servicios que en realidad compiten entre sí y son independientes. Así, un problema en un proveedor que poca gente conoce pueda dejar sin funcionar media internet, en este caso varios bots de IA, durante un rato.
Esta caída además se da en un momento donde la IA parece despegar hacia un mundo de ciencia ficción: desde mediados de julio varias compañías han anunciado que agentes o sistemas autónomos impulsados por sus modelos habían hackeado otras empresas, creado comunidades con intercambio de mensajes y robots sacrificados o han escrito a humanos para engañarles y conseguir sus objetivos. La distancia entre esas proezas y la caída de estos servicios básicos puede parecer sorprendente, pero es el día a día de internet hoy. No todas las empresas hacen lo mismo.
Este jueves además OpenAI ha insinuando con un mensaje también en X que está a punto de llegar su nueva familia de modelos, Astra. La compañía dijo que había sido su primer modelo que cruza el umbral crítico de capacidad en ciberseguridad porque puede encontrar fallos de seguridad desconocidos y explotarlos sin participación humana, porl o que retrasó su lanzamiento y apunta a que limitará el acceso a esas capacidades. La mayoría de respuestas en X a ese avance eran del género “sí, pero ChatGPT está caído ahora”.




