La Junta Monetaria de Guatemala recibió cuatro expedientes para elegir al próximo Superintendente de Bancos para el período 2026-2030, en un proceso que cerrará la recepción de candidaturas este viernes 28 de agosto y que debe concluir con el nuevo titular en funciones el 1 de octubre, una vez que la terna sea remitida al presidente Bernardo Arévalo.
La definición de esa nómina exige una mayoría calificada dentro del organismo: se necesitan siete votos favorables, equivalentes a las tres cuartas partes de sus integrantes, para aprobar la terna que será trasladada al Ejecutivo el 10 de septiembre.
El calendario ya está trazado. El 2 de septiembre, el secretario de la Junta Monetaria presentará a los miembros del organismo la lista de profesionales que entregaron su documentación, y desde esa fecha correrá una semana de revisión de los expedientes antes de la integración formal prevista para el 9 de septiembre.
El dato fue confirmado en conferencia de prensa por Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala y de la Junta Monetaria, quien señaló que los nombres de los aspirantes todavía no se han hecho públicos porque el organismo aún no los conoce en una sesión formal.

El proceso cerrará el 28 de agosto y la terna se notificará a Bernardo Arévalo el 10 de septiembre
La recepción de documentos vence el viernes 28 de agosto a las 16:00 en las oficinas de la Secretaría de la Junta Monetaria, ubicadas en el nivel 12 del edificio del Banco de Guatemala. Hasta el 26 de agosto habían ingresado cuatro expedientes.
El procedimiento no funciona como una convocatoria abierta al público general. Son los integrantes de la Junta Monetaria quienes proponen candidatos, aunque también se permite que profesionales interesados presenten directamente su documentación para ser considerados.
El proceso se activó el 12 de agosto, cuando la Junta Monetaria invitó a sus miembros a proponer nombres para sustituir al actual superintendente. Un día después, el secretario del organismo remitió a los aspirantes la información sobre los requisitos y la documentación exigida.
La pregunta central del proceso ya tiene una respuesta concreta: la Junta Monetaria debe conformar una terna de tres candidatos y enviarla al presidente Bernardo Arévalo, quien recibirá la notificación oficial mediante una resolución del organismo y deberá decidir al sucesor de Saulo De León Durán.
Consultado sobre la selección durante la inauguración de la reconstrucción de los trabajos del puente Belice II, Arévalo evitó adelantar criterios y se limitó a decir que comunicará su decisión cuando la tenga.
La ley exige experiencia técnica y fija impedimentos de parentesco, militancia y morosidad
La Ley de Supervisión Financiera establece que la persona elegida debe ser guatemalteca de origen, mayor de 30 años, con reconocida probidad y con grado académico de licenciatura en el área contable y de auditoría, económica o de ciencias jurídicas y sociales.

En el caso de los profesionales del área jurídica, la norma añade una exigencia adicional: deben acreditar formación complementaria en el ámbito financiero o económico. Todos los postulantes, sin excepción, deben demostrar notoria competencia en técnica bancaria o supervisión financiera.
La legislación también define quiénes no pueden ocupar el cargo. Entre los impedimentos figuran ser dirigente de organizaciones políticas, gremiales, empresariales o sindicales, así como tener parentesco dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad con autoridades del Banguat, de la Junta Monetaria o del Ejecutivo.
La lista de exclusiones incluye además a quienes sean deudores morosos o registren antecedentes de insolvencia. Esas restricciones forman parte del filtro legal que se aplicará durante la revisión de expedientes antes de la votación de la terna.
El cargo está en manos de Saulo De León Durán desde 2022. Su mandato concluye el 30 de septiembre de 2026, la misma fecha en que termina el período de González Ricci al frente del Banco de Guatemala.
La ruta de designación, sin embargo, no es la misma para ambas autoridades. Mientras el Superintendente de Bancos surge de una terna propuesta por la Junta Monetaria, el presidente y el vicepresidente del Banco de Guatemala son nombrados directamente por el presidente de la República, sin pasar por un proceso de terna.




