jueves, julio 23, 2026

El corte de pelo tras una ruptura: una fórmula secreta para sanar y recuperar el control

Must Read

“Se convirtió en el peinado más infame —y malinterpretado— de la historia de la cultura pop”, dice en Time Shannon Carlin al hablar del corte de pelo de la protagonista de la serie Felicity, actriz Keri Russell y cuya larga melena rizada era su sello de identidad. Tras una tormentosa ruptura amorosa (¿cuándo no lo son?), su personaje decidió que las tijeras cortaran el drama por lo sano.

El corte de pelo enfureció a cantidad de fans e hizo que la audiencia de la serie se desplomara. El peinado se convirtió en motivo de chiste en series como Buffy Cazavampiros, Sabrina, cosas de brujas, Padre de Familia, 30 Rock, Las chicas Gilmore… Una clara señal de que un corte de pelo rara vez es simplemente ‘un corte de pelo’.

De hecho, las redes sociales están llenas de memes que rezan “new hair, new me”, indicando que cambiar de peinado, bien sea a base de tintes o de tijeras, implica pasar de alguna manera a otra fase o incluso cambiar de forma de ser.

“El cabello es una de las pocas cosas que podemos transformar de manera inmediata. Cuando sentimos que hay aspectos de la vida que escapan a nuestro control, decidir cómo queremos vernos nos devuelve una sensación de autonomía”, dice Oriol Barberà, peluquero y fundador del Salón NU (Barcelona).

Aclara que aunque por descontado un cambio de imagen no resuelve una ruptura, sí puede convertirse en un ritual de cierre. “La clave está en que ese cambio responda a la persona y no al impulso del momento. Un buen estilista no busca un efecto impactante para una semana; busca una imagen que siga teniendo sentido meses después”, añade.

El denominado breakup haircut, trauma haircut o incluso revenge haircut es habitual en series, películas y cómo no, en la vida real. Nicole Kidman, tras separarse de Keith Urban, sorprendió en el desfile de Chanel celebrado en París el pasado mes de octubre al lucir un flequillo que los medios llamaron “el flequillo de la venganza”.

Cuando Taylor Swift rompió con Calvin Harris, se tiñó de rubio platino y Selena Gomez apostó por un corte bob al dejarlo con Justin Bieber. Viktoria Petrova, peluquera creadora del Método Molecular, deja claro que este fenómeno no es exclusivo de Hollywood. “Es mucho más habitual de lo que la gente imagina. Después de tantos años trabajando con mujeres, he aprendido que el cabello suele acompañar los grandes cambios de la vida que suelen venir acompañados de la necesidad de verse diferente.

Y no creo que tenga que ver únicamente con la estética, sino con recuperar la sensación de control. Cuando una parte importante de tu vida cambia sin que tú la hayas elegido, tomar una decisión sobre tu imagen puede convertirse en una forma de decir: ‘A partir de aquí decido yo’. Por eso las peluqueras escuchan muchas historias antes incluso de empezar a cortar”, explica a S Moda.

Nicole Kidman, con su 'flequillo de la venganza' el pasado octubre en París.

Javier Mateo, cofundador de THE LAB Beauty Studio, coincide en resaltar que más que una cuestión puramente estética, suele ser una forma de cerrar una etapa y empezar otra con una sensación de renovación. “El cabello tiene una carga simbólica muy fuerte. Cambiar de corte, de color o de estilo puede ayudar a que la imagen exterior refleje un cambio interior. Muchas personas sienten que recuperar el control sobre su aspecto les aporta seguridad y les ayuda a afrontar una nueva etapa con una actitud diferente. No es que un cambio de look resuelva el duelo, pero sí puede convertirse en un gesto que marque un antes y un después y contribuya a mejorar el estado de ánimo y la autoestima”, asegura.

Uno de los primeros ejemplos del cine de los cortes de pelo motivados por las emociones lo encontramos en Tú a Boston y yo a California. Cuando el personaje Maggie McKendrick, a quien daba vida Maureen O’Hara, se corta el pelo, hace que su ex se quede boquiabierto y la nueva novia del mismo se sienta amenazada.

Un ‘corte de la venganza’ de libro, en definitiva. “El pelo lo es todo. Es la diferencia entre un buen día y un mal día. El pelo es símbolo de poder, símbolo de fertilidad. Hay gente explotada por el pelo y te paga las putas facturas. ¡El pelo lo es todo!”, dice la protagonista de la serie Fleabag al peluquero responsable de que su hermana lleve un corte de pelo con el que asegura, parece “un lápiz”.

Un discurso que ejemplifica la importancia que las mujeres le dan al pelo. Pero los cortes post ruptura no son exclusivos del género femenino. Cuando The Weeknd y Bella Hadid lo dejaron, el cantante apostó por unos rizos naturales y voluminosos y se dejó bigote. Dentro de la pequeña pantalla, en Anatomía de Grey, el personaje de George O’Malley intenta olvidar el amor no correspondido de Meredith Grey cortándose su abundante cabellera rizada con unas tijeras. El resultado es desastroso, pero el mensaje, claro: los cambios capilares van en muchas ocasiones ligados a las emociones.

¿Qué ocurre cuando alguien acude a la peluquería con el deseo de cambiar de look ante una situación emocional delicada y propone un cambio poco acertado, como en el caso de la serie Fleabag? Responde Viktoria Petrova. “Si una clienta entra en el salón pidiendo un cambio muy radical, mi primera reacción nunca es coger las tijeras. Mi primera reacción es hacer preguntas. Quiero entender qué está buscando realmente. Porque a veces descubre que no necesita cortar treinta centímetros de cabello. Lo que necesita es verse más luminosa, más favorecida o simplemente sentir que empieza una etapa nueva, dice. “Lo importante es que la decisión no nazca de la impulsividad. Un buen profesional no está para decir siempre que sí ni siempre que no. Está para ayudar a que la persona tome una decisión con la que vaya a seguir sintiéndose bien cuando pase la emoción del momento. Y esa conversación, muchas veces, es tan importante como el propio corte”, asegura. Barberá aclara que si percibe que la decisión responde únicamente al impacto emocional, habla con la clienta y plantea alternativas. “Y si, después de esa conversación, la persona sigue convencida, ponemos toda nuestra experiencia para crear un cambio que respete su esencia y siga representándola cuando esa etapa haya pasado”, apunta. Anna Vicen Renner, coach experta en liderazgo y relaciones, asegura que cuando alguien ve un reflejo distinto, experimenta una suerte de reset. “Ese choque visual rompe la inercia porque te demuestra, en tiempo real, tu propia capacidad de transformación. No borra lo vivido, sino que te recuerda que eres flexible y te empuja hacia adelante para inaugurar un capítulo diferente con otra energía”, indica.

Ante resultados poco acertados, mucha gente cree que cortarse el pelo tras una ruptura no es buena idea. Es el caso de Alexa Chung, que en Stylist habló al respecto. “El cabello está muy ligado a cómo nos sentimos y todo el mundo opta por un cambio radical tras una ruptura, pero mi consejo —si acabas de sufrir un desamor o de romper con alguien— es que no te toques el pelo”, escribe. “Es lo primero que hacen las mujeres, pero no estás en condiciones de tomar decisiones a largo plazo; luego tendrás que pasarte los siguientes cuatro años dejándolo crecer. No te cortes el flequillo. No te lo decolores. No hagas nada, porque te arrepentirás. Mejor cómprate un labial. Ve y besa a un montón de gente, pero ni se te ocurra tocarte el pelo, porque seguirás sintiéndote triste… y además tendrás un pelo raro”, dice antes de confesar que cree que cuando la gente está pasando por un mal momento, su cabello lo denota. “Cuando a mis amigas les rompen el corazón, noto que están tristes; su pelo empieza a verse como decaído. Como cuando Britney Spears se sintió triste y se rapó la cabeza. Ese es el ejemplo definitivo: tenlo muy en cuenta. Si no te sientes bien, no le hagas nada a tu pelo”, dice la británica.

Anna Vicen Renner considera, sin embargo, que como el cuerpo y la imagen guardan memoria, la gente puede emplear ese corte de pelo como una forma simbólica de procesar el duelo de manera consciente y visible. “Al dar ese tijeretazo radical, estás materializando la pérdida y haciéndola tangible. Lejos de ser una huida, es un ritual de despedida que te obliga a mirar el dolor de frente y a transitar la incomodidad del proceso. Te ayuda a observarte, atenderte y abrir la puerta a nuevas formas de interpretar la situación. Te desprendes del peso extra y usas esa sensación de ligereza para asumir el duelo y avanzar con intención”, explica. “Renovar tu estilo es una forma de decirte a ti misma que la versión anterior ya no está como tal sino que está evolucionando. Es buscar activamente la evolución de tu identidad, romper así con el pasado y descubrir nuevas facetas tuyas. Es un acto de exploración y sanación a la vez”, añade.

“Una mujer que se corta el pelo está a punto de cambiar su vida”, dijo Coco Chanel. Pero lo importante es que lo haga por sí misma, como dice el personaje de Felicity cuando se corta el pelo: “Una cosa es decir que vas a soltarte. Otra muy distinta es hacerlo de verdad, aflojar el agarre y dejarte caer. Así que, cuando entré en la peluquería, estaba dando un salto al vacío. Pero no lo hacía por un chico ni porque lo tuviera en una lista. Lo hacía por mí”.

- Advertisement -spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisement -spot_img
Latest News

Guatemala prevé una inversión de Q226 millones para el remozamiento de las cárceles donde están los pandilleros

El gobierno de Guatemala prevé una inversión de Q226 millones- USD 29,645,866- para mejorar infraestructuras carcelarias y reforzar la capacitación de guardias penitenciarios,...
- Advertisement -spot_img

More Articles Like This

- Advertisement -spot_img