El clérigo de 56 años ha mantenido durante mucho tiempo un perfil público discreto, a pesar de años de especulaciones sobre su influencia dentro de la República Islámica. Nacido el 8 de septiembre de 1969 en Mashhad, es el segundo de seis hijos de la familia política más poderosa de Irán.
Estudió en la Escuela Alavi de Teherán y, siendo adolescente, luchó brevemente durante la guerra entre Irán e Irak. Años más tarde, se mudó a la ciudad santa de Qom para cursar estudios religiosos formales en teología chií.

Su nombre atrajo la atención pública por primera vez durante las elecciones presidenciales de 2005 que llevaron al poder al extremista Mahmud Ahmadineyad. Acusaciones similares resurgieron tras las controvertidas elecciones de 2009, cuando estallaron las protestas conocidas como el Movimiento Verde en todo el país.
Designación
Los líderes clericales que dirigen Irán designaron este domingo 8 de marzo a Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei, como nuevo líder supremo del país, una decisión que se produce en medio de tensiones con Estados Unidos e Israel, que previamente habían manifestado su oposición a su eventual nombramiento.
Tras estos acontecimientos, la Asamblea de Expertos, órgano religioso encargado de elegir al líder supremo de Irán, se reunió para definir a la persona que asumiría el máximo cargo político y religioso del país.
En un comunicado, el organismo anunció que Mojtaba Jamenei, de 56 años, “es nombrado y presentado como tercer guía del sagrado sistema de la República Islámica de Irán, sobre la base de un voto decisivo de los respetados miembros de la Asamblea de Expertos”.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump ya había criticado la posible designación del hijo del ayatolá, al que describió como un “peso ligero”. Además, este domingo reiteró que Washington debería tener influencia en el proceso.
“Si no obtiene nuestra aprobación no va a durar mucho”, declaró Trump en una entrevista con ABC News antes de que se hiciera público el nombramiento.
Sin embargo, las autoridades iraníes rechazaron cualquier injerencia externa. El canciller del país afirmó que la elección del líder supremo es una decisión exclusiva de Irán y aseguró que “no permitirá que nadie interfiera en nuestros asuntos internos”.
Mojtaba Jamenei es considerado una figura de línea conservadora dentro del sistema político iraní, en parte por sus vínculos con los Guardianes de la Revolución, el cuerpo ideológico y militar que respalda al régimen.




