El accidente se registró alrededor de las 8:54 horas en el kilómetro 118 de la vía de alta velocidad, entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda, en la provincia de Toledo.
En el siniestro estuvieron involucrados un tren AVE operado por Renfe y otro de la compañía Iryo, ambos con destino a Sevilla. El primero había salido de la estación madrileña de Atocha a las 8:00 horas, mientras que el segundo partió de Madrid a las 7:54.
Según los primeros reportes, el tren de Renfe alcanzó por detrás al convoy de Iryo, que se encontraba detenido. La fuerza del choque provocó que varios vagones descarrilaran y algunos cayeran por un terraplén, lo que complicó las tareas de atención a los pasajeros.
Los dos trenes transportaban a más de 500 personas. Los equipos de emergencia se desplazaron al lugar para evacuar a los sobrevivientes y trasladar a los heridos a centros hospitalarios de la región.
Equipos de emergencia atienden a las víctimas
Las autoridades regionales confirmaron al menos 68 fallecidos y decenas de personas heridas, aunque advirtieron que el balance podría cambiar conforme avanzaran las tareas de rescate e identificación.
En el operativo participaron bomberos, personal sanitario, agentes de la Guardia Civil y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. También se movilizaron recursos para atender a los afectados y brindar apoyo a sus familiares.
Los hospitales de Toledo y otras localidades cercanas activaron medidas para recibir a los heridos, mientras se habilitaron puntos de atención para familiares en distintas estaciones ferroviarias.
Renfe habilitó el teléfono 900 101 020 para atender consultas relacionadas con las víctimas. Iryo puso a disposición el número 900 001 403, mientras que el servicio de emergencias de Castilla.
Investigan las causas del accidente
El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló que las primeras hipótesis apuntan a un posible error humano relacionado con las instrucciones emitidas desde el centro de control ferroviario.
Según la explicación preliminar, una falla en el sistema de comunicación habría provocado la detención automática de varios trenes. Posteriormente, se ordenó reanudar la marcha, aunque el convoy de Iryo permanecía detenido en la vía.
Las autoridades subrayaron que estos datos forman parte de las primeras líneas de investigación y que será necesario esclarecer las decisiones operativas y las condiciones técnicas que precedieron al choque.
El accidente también llevó a suspender la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, sin una hora confirmada para la recuperación del servicio.
El siniestro ha generado conmoción en España, mientras continúan las investigaciones y las autoridades trabajan para identificar a las víctimas y establecer responsabilidades.




