La cifra corresponde a las viviendas inspeccionadas en los cuatro sectores de Villa Hermosa, donde los equipos interinstitucionales identificaron distintos niveles de daños y condiciones de vulnerabilidad tras las lluvias del 3 de octubre.
De acuerdo con el reporte actualizado el lunes 12 de octubre, del total de inmuebles evaluados, 157 presentan daños, mientras que otros 963 fueron clasificados en condición de riesgo. Entre las viviendas dañadas, 116 tienen afectaciones severas, 39 presentan daños leves y dos registran daños moderados.
El balance también incluye a 1,379 familias, que representan a 5,277 personas afectadas o expuestas a posibles nuevas crecidas del río.
Los sectores con mayores daños
Los sectores II y IV concentran las afectaciones estructurales más graves. En el sector II se contabilizaron 68 viviendas con daños severos y otras 207 en riesgo. En el sector IV, 48 inmuebles presentan daños severos y 292 se encuentran en condición de riesgo.
Las inspecciones realizadas entre el 8 y el 9 de octubre permitieron establecer las primeras cifras sobre estos dos sectores, donde varias viviendas quedaron comprometidas por la erosión del terreno y la fuerza del agua.
Posteriormente, las evaluaciones del 12 de octubre incorporaron los sectores I y III, lo que amplió el registro de personas expuestas y viviendas vulnerables.
En el sector I se identificaron 32 casas con daños leves, dos con daños moderados y 215 en riesgo. En el sector III se reportaron cuatro inmuebles con daños leves y otros 252 en condición de riesgo.
La emergencia se originó tras la crecida del río Pinula, que provocó el colapso de viviendas cercanas al cauce, afectó la circulación en Villa Hermosa I y comprometió la conexión vial hacia Los Álamos y Boca del Monte. Además, el puente que comunica estas áreas permanece bajo evaluación por los riesgos asociados a la estructura.
Autoridades mantienen las evaluaciones
La Conred coordina las inspecciones para determinar las necesidades de las familias y establecer las medidas de respuesta. Las autoridades han advertido que los residentes de viviendas con daños estructurales deben priorizar su seguridad y atender las recomendaciones de evacuación.
La Policía Nacional Civil y el Ejército mantienen vigilancia en las áreas evacuadas para proteger las viviendas y las pertenencias de los vecinos.
Paralelamente, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología desarrolla estudios de la cuenca del río Pinula mediante modelos hídricos, con el objetivo de identificar otros puntos vulnerables a inundaciones.
El Ministerio de Comunicaciones también evalúa las condiciones del puente y las posibles intervenciones necesarias. Mientras avanzan los estudios, las autoridades continúan analizando las alternativas para atender a las familias afectadas, incluidas aquellas que podrían cumplir los requisitos para solicitar un subsidio habitacional, aunque la evaluación no garantiza la aprobación de la ayuda.




