Esa ambición la ha enfocado en Surf City, un balneario de la costa pacífica salvadoreña que siempre ha sido un punto de encuentro entre practicantes de este deporte y que ahora vive un auge inmobiliario.
Los cambios, que muchos agradecen, ocurren tras más de 4 años de un régimen de excepción que redujo drásticamente los índices de violencia, pero que ha tenido un costo en materia de derechos humanos.

Con las Fuerzas Armadas realizando tareas de seguridad, detenciones masivas y la suspensión de algunas garantías constitucionales, El Salvador tiene hoy la mayor tasa de encarcelamiento del mundo: alrededor del 2,5% de la población adulta del país está en prisión.
Además, el impulso económico del gobierno en sectores como el turístico también deja a algunas comunidades, principalmente las desfavorecidas, expuestas a desalojos y desplazamientos.
Infraestructura y nuevos espacios turísticos
La apuesta no se limita a las playas. Dentro de Surf City también se desarrollaron obras para mejorar la conexión con la costa y ampliar la oferta para los visitantes.
Entre ellas se encuentra Camino a Surf City, además de espacios recreativos como Sunset Park, un parque de diversiones ubicado frente al océano Pacífico en el complejo turístico del Puerto de La Libertad.
El objetivo es que el litoral no sea solamente un destino para surfistas, sino que también tenga propuestas para familias, turistas y visitantes interesados en gastronomía, entretenimiento y naturaleza.
Surf City 2: la expansión hacia el este

Surf City 2 fue inaugurado en abril de 2025 y contempla el desarrollo de infraestructura turística entre los departamentos de Usulután y San Miguel. El proyecto incluye una carretera de aproximadamente 13 kilómetros que conecta 11 playas, además de puentes, paradas de autobús, ciclovía, iluminación y miradores.
Entre los destinos que busca potenciar se encuentran Punta Mango y otras playas de la zona oriental, con el surf nuevamente como uno de los principales atractivos.
¿Por qué el surf es clave para El Salvador?
El gobierno de Bukele convirtió al surf en uno de los ejes de su estrategia para promocionar el país en el exterior. La costa salvadoreña cuenta con olas que atraen a surfistas internacionales y permitió que el país recibiera importantes competencias.

El Salvador fue sede de los ISA World Surfing Games en 2021, además de otros torneos internacionales que contribuyeron a aumentar la exposición turística del país.
La estrategia busca aprovechar ese reconocimiento deportivo para atraer visitantes durante todo el año y generar actividad económica en las comunidades costeras.
Una apuesta que va más allá del surf
Aunque el nombre del proyecto está directamente relacionado con este deporte, Surf City busca transformar la costa salvadoreña en un corredor turístico integral.
La combinación de playas, infraestructura, gastronomía, parques, miradores y actividades recreativas forma parte de una estrategia para que El Salvador gane protagonismo como destino turístico en Centroamérica.
En ese contexto, Surf City se convirtió en una de las principales apuestas turísticas del gobierno de Nayib Bukele, con una primera etapa concentrada en La Libertad y una segunda fase que amplió el proyecto hacia el oriente del país.




