El proceso para designar al próximo titular de la Superintendencia de Competencia (Sicom) entró en una fase decisiva este miércoles, cuando los 34 aspirantes declarados admisibles por el Directorio tuvieron apenas 10 minutos para exponer sus planes de trabajo. La dinámica, marcada por la brevedad y la presión del tiempo, busca evaluar la claridad y la viabilidad de las propuestas en un escenario donde la transparencia y la independencia institucional están bajo escrutinio.
De los 39 postulantes iniciales, cinco quedaron fuera tras la etapa de subsanación de errores y omisiones. Dos no presentaron defensa alguna y tres fueron descartados por inconsistencias en sus expedientes. La resolución 64-2026 de la Sicom cerró así la fase de aclaraciones y abrió la puerta a las presentaciones públicas, que se convirtieron en el primer filtro sustantivo para medir la preparación de los candidatos.
Cada aspirante dispuso de un máximo de diez minutos frente al Directorio para explicar cómo garantizaría la libre competencia en los mercados guatemaltecos. La brevedad del tiempo obligó a condensar propuestas en mensajes directos, sin espacio para divagaciones. Según fuentes cercanas al proceso, se evaluó tanto la capacidad de síntesis como la pertinencia de las estrategias planteadas.
La jornada se desarrolló en un ambiente de expectativa, pues la Superintendencia atraviesa un momento de cuestionamientos internos tras la polémica renuncia de su anterior titular. En ese contexto, la designación del nuevo superintendente es vista como una oportunidad para recomponer la credibilidad de la institución.
Entrevistas en agenda
El proceso continuará el jueves 17 y viernes 18 de septiembre, cuando los aspirantes sostendrán entrevistas más extensas en el Hotel Courtyard Marriot, salón Santa Clara 1, zona 10. Estas sesiones, programadas de 8:30 a 18:30 horas, permitirán profundizar en los perfiles y contrastar las propuestas con la experiencia profesional de cada candidato.
La expectativa es que el Directorio pueda identificar no solo planes ambiciosos, sino también trayectorias que respalden la capacidad de ejecutarlos en un entorno marcado por presiones políticas y económicas.
Diversidad de perfiles
Entre los 34 aspirantes figuran abogados, economistas, académicos y exfuncionarios públicos. Nombres como Josué David Jiménez Palacios, Claudia Karina Donis Sáenz, Dolorean Khadhaffi Randich Equizabal y María Alejandra de León Escobar reflejan la heterogeneidad de los perfiles en competencia. La lista incluye tanto figuras con experiencia en regulación como profesionales provenientes del sector privado, lo que anticipa un debate sobre la independencia frente a intereses empresariales.
Los que quedaron fuera
Cinco postulantes no lograron superar la etapa de admisión: Juan Carlos Pellecer Monterroso, Julio Alberto Núñez Mejía, Joselyn Andrea Carballo Contreras, Ana Judith Chan Orantes y Erwin Alfonso Sosa Gudiel. Su exclusión reduce el abanico de opciones, pero también refuerza la percepción de que el proceso busca depurar con rigor los expedientes.
La Sicom, creada para velar por la libre competencia y evitar prácticas monopólicas, enfrenta el desafío de recuperar confianza tras semanas de turbulencia. La designación de su nuevo titular no solo definirá el rumbo técnico de la entidad, sino que también enviará un mensaje político sobre la capacidad del Estado para garantizar reglas claras en el mercado.
La rapidez de las audiencias y la amplitud de las entrevistas posteriores serán determinantes para que el Directorio pueda tomar una decisión informada. En un país donde la concentración económica y la falta de transparencia han sido señaladas como obstáculos al desarrollo, la elección del superintendente se convierte en un asunto de interés público.




