Por el fenómeno del super niño, hay preocupación por parte del sector agropecuario, por lo que la Cámara del Agro, CAMAGRO emitió un comunicado, resaltando el efecto de las condiciones climáticas en la caída de un 5% en las ventas.

El impacto ocurre en un año en el que el Banco de Guatemala proyectaba un crecimiento de 2.3% para las actividades de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca en 2026. El clima representa ahora una presión adicional sobre el desempeño esperado del sector.
Los empresarios aseguran que
“A ello se suma una fuerte presión acumulada sobre los costos de producción. Desde enero, el precio del diésel se ha incrementado alrededor de 77%. En los insumos agrícolas, el comportamiento varía: los fertilizantes nitrogenados llegaron a registrar incrementos de hasta 56% y actualmente se encuentran alrededor de 9% por encima del año anterior; el azufre registra un incremento interanual de 261%, mientras el fósforo se mantiene relativamente estable, alrededor de 1% arriba”.




