España enfrenta una de las mayores crisis migratorias de los últimos años. En apenas dos días, decenas de miles de migrantes procedentes de África ingresaron de forma irregular al enclave español de Ceuta, en el norte del continente africano, desbordando la capacidad de respuesta de las autoridades locales.
Según Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, “las estimaciones apuntan a que en nuestra ciudad han entrado con motivo de este episodio unas 60.000 personas”. El mandatario también informó que una “avalancha” dejó 34 personas muertas.
El Ministerio del Interior, por su parte, estimó que cerca de 50.000 personas comenzaron a llegar desde la madrugada del jueves.
La magnitud del flujo migratorio desbordó Ceuta, un enclave de apenas 18 kilómetros cuadrados y cerca de 85.000 habitantes. En cuestión de horas, la llegada de migrantes equivalió a casi el 70 % de la población de la ciudad, una presión que sobrepasó la capacidad de respuesta de las autoridades.

Aun así, el panorama comenzó a mostrar señales de estabilización. El Ministerio del Interior informó que más de 25.000 migrantes ya habían salido de Ceuta con destino a Marruecos, tras la llegada masiva registrada durante los últimos días.
“Salidas desde Ceuta hacia Marruecos durante la mañana del 31 de julio, hasta las 13H00 horas: más de 25.000”, indicó el Ministerio del Interior en un mensaje enviado a la AFP. La cartera añadió: “Las salidas desde Ceuta se están produciendo a un ritmo de 150 personas por minuto”.
La magnitud de la emergencia también encendió las alarmas en Europa. Reino Unido y Francia ofrecieron este viernes su apoyo a España para hacer frente a la llegada masiva de migrantes desde Marruecos.
“Se trata, por supuesto, ante todo de una cuestión que compete al Gobierno español, pero suscita preocupación”, declaró el primer ministro británico, Andy Burnham.

“Estamos poniéndonos en contacto con el Gobierno español y con las autoridades españolas para brindarles nuestro apoyo, pero también para comprender mejor las implicaciones de esta situación”, añadió, sin precisar el tipo de ayuda que ofrecerá Londres.
En la misma línea, el presidente Emmanuel Macron afirmó que “Francia está dispuesta a brindar a las autoridades españolas todo el apoyo que puedan necesitar, en caso de que lo soliciten”, según un asesor presidencial, quien también mencionó la posibilidad de reforzar la cooperación a través de la agencia europea de fronteras, Frontex.
Aunque Ceuta ya había afrontado episodios migratorios en los últimos años, nunca había registrado una llegada de esta magnitud.
La nueva ola de ingresos también abrió un debate dentro de la Unión Europea, donde algunos dirigentes plantearon la posibilidad de excluir temporalmente a España del espacio Schengen para impedir que los migrantes irregulares se desplacen hacia otros países del bloque.




