La Semana Santa en Guatemala fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (UNESCO), el 26 de febrero de 2023. Una época del año que congrega la riqueza cultural religiosa inigualable acompañada de esa gastronomía de temporada con aromas, sabores y el abanico único de colores que deja una huella indeleble.
Evocar la “Semana Santa”, es tocar las fibras más íntimas del corazón de los guatemaltecos, es recordar la infancia y su vida; es vivir una época llena de color; olor y sabores manifestados en torno a la pasión del Señor. Un ambiente en que la naturaleza dota a Guatemala de una floración ornamental con jacarandas, buganvillas y un sol ardiente con los elementos del Triduo Pascual que marcan las actividades de la Cuaresma.

Miguel Álvarez Arévalo, director del Museo de Historia detalló sobre los orígenes de la Cuaresma en Guatemala. Durante el siglo XVI se inician una serie de hechos en Europa, como la Reforma Protestante originándose la contrarreforma católica con el Concilio de Trento que se desarrolló entre los años 1,545 y 1,563, dicho Concilio apoyaba precisamente las manifestaciones externas de fe, actividades que se trasladan a América, donde se aprovecha para la evangelización en este continente.
La procesión tiene su origen en Roma, del latín “processio”, que significa “ir adelante” o “desfile”. En el ámbito religioso es una actividad solemne y ordenada con fines de glorificación a Dios, la santificación y la evangelización del mundo. se deja por un lado los símbolos legionarios romanos, sustituidos por los cristianos. Por eso en toda procesión en el mundo cristiano va iniciándose con la Cruz Alta, la cruz de guía con los ciriales, símbolo de que este desfile es cristiano.
El primer plenilunio, después del equinoccio de primavera marca el inicio de la “Semana Santa”, que se calcula en función de la luna llena

. La Cuaresma le precede con el significado del período de preparación espiritual y suele comenzar 40 días antes de la Pascua y fue a partir del Concilio de Nicea que la Iglesia establece que la Pascua de resurrección del Señor debe de ser en domingo, asi como de la Resurrección en Europa, especialmente en la península Ibérica en los siglos XIV y XV.
Los religiosos llagaron al Virreinato de Nueva España (México), posteriormente salieron hacia la ciudad de Santiago de Guatemala, notándose de manera temprana la presencia de las órdenes Franciscana, Dominica y Mercedarias, la evidencia de su llegada está en pinturas al fresco que se encuentran en el Convento de San Miguel del estado mexicano de Puebla donde precisamente en el año de 1,580, deja ese testimonio de las actividades que se realizaban para Semana Santa, además en esas referencias se evidencia la figura de los penitentes en Guatemala denominados cucuruchos, que enriquecen con los aportes locales sobre todo detrás de las andas de Jesús con revestimiento en negro o en algunos casos también de color blanco.
Otro elemento importante, es el dulce sonido agudo sincrético del “Tzijolaj” compuesto por una flauta y el tambor que acompañan los estandartes y las insignias de las cofradías que anuncia el paso del Cristo yacente. “En alguna medida sustituyen a los antiguos sonidos prehispánicos. Pero su música melancólica va adelante. En la actualidad se introduce durante el cortejo, anteriormente le llamaban música de afuera y también ladenominada música de adentro de corte europeo”, refiere el director del museo.

Además, se menciona las bandas de los músicos que dan vida a los cortejos procesionales que generan un efecto de conexión, mientras las imágenes llevan el silencio de la solemnidad, seguido por el sonido del redoble de un tambor que anuncia la melodía lúgubre a su paso con el anda. El entrevistado destacó que estos artistas tienen su origen en las bandas marciales liberales que tienen un modelo europeo y están compuestas por instrumentos de viento madera; flauta pícolo y clarinete, viento metal; trompeta, trombón, eufonío, tuba, y percusión (redoblante).
La arquitectura de una celebración religiosa
La parafernalia de los cortejos procesionales esta compuesta por la Cruz Alta, los ideales y cargadores a estos últimos en Guatemala se les denomina “cucuruchos”, un apelativo que en nuestro país representa una tradición de fe, devoción y fervor, provenientes de España, usaban un capirote cónico de penitentes y disciplinantes que usaban los devotos cargadores en los cortejos procesionales, allá en el ocaso del Siglo XIX y los albores del siglo XX; los participantes los llevaban sobre su cabeza y cubriéndose el rostro a manera de penitencia, mientras que en Guatemala se optó por utilizar el color morado cuando Jesús está aún en pasión y la vestimenta de color negro se porta cuando recorre la procesión del Cristo Yacente, la esclavina se sustituye por la paletina, que puede ser negra por lo general o blanca.
Se inician las fundaciones de cofradías penitenciales donde sus miembros querían vivir y sentir la pasión del Señor, para lo cual llegan a tener una indumentaria propia basada en los peregrinos que comúnmente visitaban Roma, una túnica talar oscura con un cincho básicamente de cuero, una capa llamada esclavina y luego se colocan un sombrero cónico buscando la altura y tapándose el rostro como símbolo de que lo que se hace es de una manera anónima.
El camino hacia el galardón cultural de la Semana Santa
En el año 2002 la UNESCO organizó la Convención sobre el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y Guatemala presenta su candidatura al destacar que a través de las expresiones inmateriales de los pueblos se puede construir la historia al clasificar esas expresiones intangibles que fortalecen las identidades locales y nacionales. “En ese sentido Guatemala, logró que la UNESCO declarara como como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2005 al Rabinal Achí, una pieza prehispánica de un baile con arte dramático que surge en Rabinal, Baja Verapaz por su valor único y de identidad donde la entidad internacional la declaró patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad. Luego se declaró la danza del maíz, el Apache de San Pedro Sacatepéquez”, explicó.




