El 25 de marzo, el Ejecutivo envió al Congreso una iniciativa para subsidiar el precio de los combustibles ante el incremento registrado en las últimas semanas. Aunque se esperaba su aprobación de urgencia nacional, las negociaciones se rompieron cuando el bloque oficialista intentó vincular la medida con una ampliación presupuestaria de Q1,500 millones. El resultado fue la suspensión de la discusión y el cierre anticipado de la sesión.
Luis Contreras, presidente del Congreso, adelantó que la reunión de jefes de bloque del lunes incluirá como primer punto el subsidio a los combustibles, además de la ley de lavado de dinero y la ley de puertos. Contreras también confirmó que se invitó a representantes del sector transporte para escuchar sus demandas, especialmente en relación con el diésel.
La falta de acción del Gobierno fue señalada por el diputado Orlando Blanco, cuarto secretario de la Junta Directiva, quien responsabilizó al Ministerio de Energía y Minas por permitir la especulación en los precios. “Llevamos ya más de un mes de una política de especulación. El presidente debería destituir al ministro de Energía y Minas, que se ha coludido con los empresarios del combustible”, dijo. Blanco adelantó que citarán a las autoridades de esa cartera para que expliquen públicamente las medidas que piensan implementar.
Por su parte, el primer secretario de la Junta Directiva, Juan Carlos Rivera, recordó que además de la propuesta del Ejecutivo existen otras iniciativas de ley que buscan enfrentar el incremento de los combustibles. “El tema se debe discutir con enmiendas, porque la guerra continúa y el alza en los precios también. La canasta básica se complica para los guatemaltecos”, señaló.
Analistas coinciden en que el Congreso enfrenta un reto mayor en un año preelectoral. Pablo Alejandro Solórzano, del Observatorio Legislativo, considera que los diputados han priorizado intereses partidarios por encima de las necesidades colectivas, lo que ha vuelto improductiva la actividad legislativa. Francisco Quezada, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, cuestionó además la calidad de los decretos aprobados y lamentó el actuar de algunos legisladores en procesos de elección de magistrados, lo que —dijo— dejó una “nota negativa” en la percepción ciudadana.
El desafío inmediato para el Congreso será alcanzar consensos que permitan aprobar un subsidio capaz de aliviar el impacto del alza en los combustibles sobre la economía de los hogares. Sin embargo, la dinámica política propia de un año preelectoral amenaza con retrasar soluciones concretas.




