En cada concierto se reconoció el talento nacional que interpretó obras del repertorio universal, entre las que sobresale el Réquiem de Mozart, pieza central de este programa artístico dedicado a conmemorar los 50 años del terremoto de 1976.
Las funciones de este homenaje reunieron a distintas agrupaciones del Ministerio de Cultura y Deportes en una experiencia artística intensa, donde la música sinfónica y coral evocó memoria, reflexión y esperanza.

Bajo la dirección del maestro Martín Corleto participaron la Orquesta Sinfónica Nacional, el Coro Nacional de Guatemala, el Coro Nacional de Personas con Discapacidad “César Augusto Hernández”, el Coro Lírico de Guatemala y el Coro Ad Aeternus, integrado por cantantes seleccionados mediante audiciones para esta temporada.
La interpretación contó con la participación de los solistas:
- Dulce Paiz (soprano)
- Adriana Ixcot (contralto)
- Sergio Alvarado (tenor)
- José Ramón (bajo).
El programa incluyó además el vals “Noche de luna entre ruinas” de Mariano Valverde; el Adagio del oratorio La Resurrección de Johann Sebastian Bach, con el solo de oboe a cargo de Fielding Roldán; y el Aleluya de El Mesías de Georg Friedrich Händel.

Durante la segunda velada se contó con la presencia de la ministra de Cultura y Deportes, Liwy Grazioso, quien resaltó que las expresiones artísticas son eminentemente humanas, lo cual se evidenció en la interpretación del repertorio.
El Réquiem en Xela
Tras el éxito de estas presentaciones, la Temporada Sinfónico Coral “Ad Aeternus Réquiem” continuará su recorrido en el occidente del país. La siguiente parada será Quetzaltenango, donde este gran conjunto coral interpretará el repertorio acompañado por la Orquesta Sinfónica Regional de Occidente, bajo la dirección del maestro Marvin Ardany López.




