Tras cumplirse el plazo de 60 días otorgado para el ajuste de inventarios, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) hizo efectiva la cancelación de 136 Notificaciones Sanitarias Obligatorias NSO de esmalte semipermanentes.
La medida implica la prohibición inmediata de fabricación y comercialización de estos productos, así como la obligación de retirar y destruir las existencias que aún permanezcan en los puntos de venta.
El proceso de cancelación formal inició el pasado lunes 16 de febrero, fecha en la que también entró en vigor la restricción para toda la región andina.

Esta determinación técnica se basa en la detección de los componentes Trimethylbenzoyl Diphenylphosphine Oxide (TPO) y N,N-dimetil-p-toluidine (DMPT), sustancias que han sido vinculadas con riesgos para la salud de los consumidores.
Según los reportes técnicos de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas, “estos ingredientes pueden generar dermatitis de contacto severa, irritación en las vías respiratorias y efectos genéticos a largo plazo”.
Por su parte, el Invima añadió que la exposición a estos químicos conlleva “riesgos de toxicidad reproductiva y potencial carcinogénico”, lo que motivó la intervención directa sobre los registros de los laboratorios implicados.
La decisión administrativa se deriva de la resolución publicada en la Gaceta Oficial del Acuerdo de Cartagena el 15 de diciembre de 2025. A partir de ese momento, las empresas contaron con un periodo de transición para cesar las operaciones relacionadas con estos cosméticos, lapso que venció el día 16 de febrero, dando paso a la eliminación definitiva de sus permisos sanitarios.
A través de un comunicado oficial, el Invima y la Comunidad Andina (CAN) manifestaron que “el objetivo de estas acciones es garantizar que los insumos disponibles en el sector de la belleza cumplan con los estándares de seguridad internacionales”.
La entidad sanitaria instó a fabricantes, importadores y dueños de establecimientos de comercio a “verificar sus inventarios de manera permanente para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente”.
Finalmente, la institución puso a disposición sus “canales de información para brindar orientación técnica a los actores del sector. Con esta medida, el Invima reafirma su ejercicio de vigilancia sobre el mercado nacional, buscando prevenir afectaciones en la salud de los profesionales de la estética y del público en general que utiliza servicios de manicura semipermanente”.




